martes, 23 de septiembre de 2008

Hoy debía ser un día especial...
Las lágrimas caían por su cara desconsolada,
no entendía porque todo se había vuelto común.

Podría tratarse de una tontería , pero solo necesitaba un abrazo
un: te quiero
y ya estaría todo hecho
sin embargo eso no ocurrió.

2 comentarios:

Mr. Adam dijo...

las cosas siempre pasan porque tienen que pasar.

:)

LauRaiz dijo...

Unas veces son palabras, otras abrazos, pero siempre son gestos q nos salvan un poco de vernos atrapados en lo cotidiano de los días, hoy tus textos me han salvado un poco a mí...

No sé como llegaste a mí, pero me gustó que llegaras...
Escribes genial, sigue haciendolo...
Te he agredado a mi blog, espero que no te importe...